UNA PEQUEÑA RESEÑA HISTÓRICA

Historia del I.E.S. Miguel de Cervantes (1.954-2.004)

Una aportación al desarrollo de la   Formación Profesional, en Murcia

Fachada de la antigua Escuela de Trabajo (1954) Fachada en la actualidad (2007)

* TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO DEL CINCUENTENARIO REALIZADA POR EL PROFESOR D. ANTONIO SÁNCHEZ MORENO EL DÍA 28 DE OCTUBRE DE 2004, EN EL SALÓN DE ACTOS DEL CENTRO.

      En la evolución del Instituto podemos señalar cuatro periodos, respondiendo a los cuatro nombres del Centro y que se sustentan en diferentes lógicas políticas.

 

1. LA ESCUELA DE TRABAJO

El primer periodo es el de la Escuela de Trabajo, coincidiendo con su fundación. Se inaugura, con toda solemnidad, el 23 de octubre de 1954 por iniciativa de D. Ramón Luis Pascual del Riquelme, a la sazón Delegado Provincial de Trabajo. Ofició en la bendición el Sr. Obispo D. Ramón Sanahuja y presidió el Gobernador Civil y   Jefe Provincial del Movimiento, Sr. Alfín Delgado.

Las clases se inician en el histórico edificio (ya desaparecido) denominado “Huerto de las Bombas”, que en realidad era el Palacete de los Marqueses de Torre Pacheco y que estaba situado, más o menos, frente al actual Centro, entre el restaurante El Cherro y la gasolinera. Por aquel entonces era propiedad de D. Juan López Ferrer Moreno, el cual lo cedió de manera provisional hasta que se construyera el nuevo edificio. La puerta de la casa del Huerto de las Bombas (que es la puerta de la Escuela de Trabajo) con su escudo, se ha conservado por su interés histórico artístico y se encuentra en el Jardín del Malecón.

Si el hecho mencionado anteriormente resulta ya de por si relevante para nuestro Instituto, adquiere mayor singularidad el comprobar que, esta puerta, fue utilizada en una de las caras de las monedas de 5 pesetas de 1999.

La Escuela de Trabajo de Murcia nace y está reconocida bajo el marco del Estatuto de Formación Profesional de 1928.

A las Escuelas de Trabajo se iba a aprender un oficio, con nociones de aritmética, geometría, geografía e historia y algo de tecnología. No daban títulos y ofrecían una única salida en el campo laboral. La variedad de oficios no era muy grande. Se solía apreciar la habilidad manual de la persona ante un desarrollo mecánico e industrial todavía muy precario.

En la Escuela de Trabajo de Murcia, los 86 alumnos del primer año de funcionamiento podían estudiar las profesiones de carpintería, mecánica, electricidad, forja y chapistería. A este respecto son de interés las palabras de D. Ramón Luis Pascual del Riquelme en la inauguración y publicadas en La Verdad el día 24 de octubre de 1954. Explica que “los alumnos tendrán cuatro horas de trabajo en talleres por la mañana y cuatro horas de teoría por las tardes, pasando por todos los talleres durante el curso para quedar distribuidos en el próximo, con arreglo a sus condiciones”. Cuando estas palabras se pronuncian y se publican no está concebida todavía la ley de 1955, por lo que tienen el valor añadido de mostrarnos la realidad docente de 1954 de la que no queda documentación.

 

El alumnado de la Escuela de Trabajo estaba compuesto por muchachos que procedían de familias murcianas sumamente modestas, según nos relata el diario Línea del 1 de octubre de 1959. Esta Escuela fue en su tiempo la oportunidad para muchos adolescentes de poder seguir estudiando carreras técnicas, que de otro modo no hubiera sido posible ya que los estudios de bachillerato solo estaban al alcance de una minoría. De todas formas llama la atención en nuestro Centro el hecho de que solo un 40% de los alumnos terminen el curso sin ninguna materia suspensa, lo que indica la dificultad de las asignaturas, unida a un escaso esfuerzo por parte de los chicos para aprobarlas.

En cuanto a los profesores de la Escuela de Trabajo y luego de Maestría Industrial, debido al sueldo que se recibía había que “reclutarlos con lazo”. El Claustro, en 1954, estaba constituido por 19 profesores. Casi todos eran ingenieros de la Fábrica de la Pólvora y algunos profesores de otros Centros. Quién pagaba era el Patronato de la Formación Profesional.

Llama poderosamente la atención que las Escuelas de Trabajo mantengan un mismo esquema en momentos políticos tan dispares a lo largo de 27 años. La interpretación de este hecho es que, desde el punto de vista político, se le da muy poco valor a este tipo de Escuelas. Consideradas como un taller para obreros, se encuentran alejadas de las reformas educativas, atraviesan periodos convulsivos sin limitaciones y son una isla a la que los enfrentamientos ideológicos prácticamente no llegan. Tendrán una proyección económica y esta solo será relevante a partir de 1955, momento en que intervendrá el Estado.

2. LA ESCUELA DE MAESTRÍA INDUSTRIAL

En el periodo siguiente vamos a asistir a lo que puede considerarse el autentico inicio de la Formación Profesional en España. Es la promulgación de la Ley de Formación Profesional Industrial de 1955 y el nacimiento de la Escuela de Maestría Industrial de Murcia.

La inauguración del nuevo edificio de la Escuela de Maestría Industrial (en el que ahora estamos) tiene lugar el 15 de febrero de 1960. Dos años antes, en 1958, se había completado la obra, contratada por el Ministerio de Educación Nacional, en una parcela de 9.000 m2 cedida por el Ayuntamiento.

A la inauguración asistió el ministro de educación que impuso la encomienda de Alfonso X “El Sabio” al Sr. Pascual del Riquelme. El edificio costó unos nueve millones de pesetas y la maquinaria que contenía estaba valorada en unos tres millones.

Abre con una capacidad de 324 alumnos, que pueden llegar a 1.000. Entonces se estimaba que la inauguración de esta Escuela era “una de las más espléndidas conquistas sociales, laborales y pedagógicas de nuestra provincia”. 

El nuevo inmueble, de moderna factura, cuenta con talleres en las diversas especialidades, doce grandes aulas, biblioteca, Sala de Profesores, Servicios Administrativos, Laboratorio de Física y Química, un Salón de Actos con capacidad para trescientas personas sentadas, servicios médicos y un gabinete psicotécnico de orientación, además de un amplio recinto deportivo donde se puede practicar fútbol, hockey sobre patines, baloncesto, balonmano, natación, frontón, gimnasia y piscina.

La Formación Profesional reglada con la Ley de 1955 se articula en torno a los tres periodos formativos siguientes:

Preaprendizaje.

Orientación y Aprendizaje, conocido como Oficialía Industrial y

Maestría Industrial.

En este periodo se organizaron diferentes Semanas del Maestro Industrial y las diferentes promociones de Maestros Industriales fueron festejadas en el contexto de las mismas. Estas actividades supusieron una difusión de las tareas que realizaba el centro y un cierto estímulo cultural para el entorno.

Estas Semanas celebradas durante catorce años, eran un motivo para que en los Talleres se realizaran trabajos en el último curso de Maestría. Estos trabajos tenían un gran valor pedagógico, pues el alumno veía su labor valorada al poder ser expuesto.

El ministro de educación, Sr. Romeo Goria, visita la Escuela de Maestría Industrial en 1968. Está claro, por las visitas de altos cargos, que este Centro no pasaba desapercibido para la administración.

El diario Línea del día 25 de junio de 1967 informa, en primera página y a cuatro columnas, que alumnos de las Escuelas de Maestría Industrial de toda España van a ver al Papa. Los de Murcia llevan a Pablo VI un crucifijo realizado en sus talleres.

En la Escuela de Maestría Industrial se realizan diferentes cursillos a lo largo de los años. Son los relacionados con la Formación Intensiva Profesional (FIP), con la Promoción Profesional Obrera (PPO) y otras modalidades de Formación Profesional no reglada.  

La enseñanza en la Escuela es gratuita (25 pesetas cuesta la matrícula) con lo que se halla al alcance de las familias más humildes. Todas las promociones de oficiales que salen se van colocando. Los requisitos para entrar a la Escuela de Maestría Industrial son tener 14 años y el certificado de enseñanza primaria. El alumnado que estudiaba Formación Profesional en los años 60 y principios de los 70 era, básicamente, el que quería aprender un oficio de carácter industrial

Los profesores, sigue informando Línea del día 14 de febrero de 1960, “pasan a pertenecer al Claustro de la Escuela a través de un riguroso concurso oposición en el que se exigen títulos universitarios y técnicos”. En 1968 en la Escuela de Maestría se pueden cursar estudios en las Ramas de: metal, electricidad, electrónica, delineantes industriales y carpintero. En general para toda España, el profesorado de las Escuelas de Maestría Industrial no se encontraba disponible en cantidad ni en calidad suficiente. O simplemente no había.

En otro orden de cosas, en el periódico Línea del día 4 de abril de 1968 se publica la noticia de que, a partir del curso que viene, la Escuela de Maestría Industrial de Murcia será mixta, admitiéndose la matricula femenina. Un par de meses más tarde, el 8 de junio, el director D. Fulgencio Ortega anunció al Gobernador Civil, Sr. Izarra, como presidente de la Junta, tal hecho y que el próximo curso habrán chicos y chicas en el Centro.

3. EL INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL

Puede decirse que la Ley de 1955 fue una disposición buena para la época que se promulgó, pero también presenta limitaciones que van a desembocar en la reforma de la misma, en 1970, con la Ley General de Educación, lo que dará paso, en el periodo siguiente, al Instituto Politécnico de Murcia.

Con la Ley del ministro Villar Palasí, se inicia la coeducación, extendiendo la educación a toda la población. Da paso a la EGB, al BUP y al COU y las Escuelas de Maestría se transforman en Institutos de Formación Profesional, con la Formación Profesional de Primer Grado, de Segundo Grado y de Tercer Grado (que nunca se implantó).

A partir de 1970 con la Ley General de Educación hay una explosión de Centros de carácter público además de innumerables academias privadas que están subvencionadas. Esta red escolariza a unos 15.000 alumnos a principios de los años 80, siendo Murcia la provincia con más centros estatales de Formación Profesional de España.

Nuestro Centro llego a alcanzar una matrícula de más de 4.500 alumnos, sobrepasando los 200 profesores, cumpliendo en ese momento una importante labor social. Funcionaba a pleno rendimiento desde las 8 de la mañana a las 11 de la noche. Se atendía así a la demanda de escolarización en Formación Profesional, supliendo la falta de Centros y sirviendo de trampolín para la construcción de nuevos Institutos.

En el Centro se continuaba con las actividades de la Semana del Maestro Industrial, con las festividades de San Juan Bosco, con la participación en concursos, organizando la Tuna y publicando su revista con la colaboración de profesores y alumnos.

Las Familias Profesionales en las que se pueden cursar estudios a mitad de los años 70 son: Administrativo, Electrónica, Delineantes, Metal, Electricidad y Madera. Van a comenzar las especialidades de servicios y una entrada masiva de la mujer. También se incorporan Automoción y Sanitaria.

 

En el año 1974 los profesores de nuestro Centro piden seguridad en sus puestos de trabajo. En una reunión en Valencia piden al Coordinador General de Formación Profesional el consolidar sus puestos y que se eleven sus honorarios. El cuadro de profesores lo componían, por entonces, unos cincuenta. De ellos solo unos diez son numerarios. Hay profesores fundadores de la Escuela a los que se ha renovado el contrato año tras año. La presencia de la mujer entre el profesorado, en 1975, era minoritaria. Por lo demás, la Formación Profesional se sigue organizando, hasta 1983, a través de los Patronatos, lo que da idea de la marginalidad respecto al sistema educativo.

Pero a mediados de los años 80 cambia el perfil, sobre todo para las clases prácticas. Ahora son titulados universitarios, además de maestros industriales. En todo caso, el aumento del profesorado que se va produciendo es a base de mucha interinidad, lo que dificulta la creación de equipos estables.

La década de 1980 supone un periodo de grandes innovaciones democráticas y sociales, que se traducen en un activismo sin precedentes en educación en general y en Formación Profesional en particular. En abril de 1984 tiene lugar, en Murcia, el I Congreso Regional de Formación Profesional, con sede en nuestro Centro. Empieza el debate y experimentación de la reforma que daría lugar a la LOGSE.

En 1998 se produce la despedida “oficial” de la Ley General de Educación en el Instituto. En realidad el Plan llega hasta 1990, con la entrada en vigor de la nueva ley, pero se continua con las convocatorias y las enseñanzas en extinción hasta esa fecha

EL I.E.S. MIGUEL DE CERVANTES

Se abre, así, el cuarto y último periodo de nuestro Centro, que corresponde al Instituto de Educación Secundaria Miguel de Cervantes, bajo la LOGSE que intenta reformar todo el sistema educativo, respondiendo a la nueva realidad democrática española y al contexto europeo.

Para el análisis de la Formación Profesional en la actualidad hay que tomar como referencia los planteamientos del Consejo Económico y Social de la Región de Murcia, que considera la Formación Profesional Específica como un factor estratégico en el desarrollo económico y social de nuestra Comunidad Autónoma, así como el Libro Blanco del Plan de Formación Profesional de Murcia.

Nuestro Centro actualmente pone al alcance de cualquier estudiante que quiera ver cumplidas sus aspiraciones, una amplia y variada oferta educativa que incluye la Educación Secundaria Obligatoria, los Bachilleratos, los programas de Garantía Social y los Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior, destacando en estos últimos la Formación en Centros de Trabajo con unas 800 empresas dispuestas a acoger a estos alumnos.

Entre los diversos Proyectos Educativos que se desarrollan en la actualidad en el Instituto destaca la Sección Bilingüe Español – Francés. También merece destacarse el Proyecto Educativo Europeo Comenius que viene desarrollándose desde hace varios años.

El perfil del alumnado en la actualidad está formado por chicos y chicas, desde los 12 años (1º de E.S.O.) hasta los 20 o más (en Ciclos de Grado Superior), procedentes de todas las clases sociales, apreciándose un importante incremento de inmigrantes.

En otro orden de cosas, merece destacarse que el Instituto posee una importante colección de cuadros de grandes artistas y maestros de la pintura murciana, así como un Museo temporal de la Formación Profesional.

Para nuestro Centro es importante la inversión en infraestructuras pues, aunque las ilusiones de los que lo habitan sean renovadas, sus paredes se han hecho viejas con el paso de las décadas. A este respecto, en el funcionamiento diario cumple un importante papel el personal no docente. Por otro lado la Asociación de Madres y Padres es el complemento necesario para una educación participativa.

El profesorado tiene la misma titulación exigida para la Secundaria Obligatoria, el Bachillerato y la Formación Profesional. Este curso constituyen el Claustro del Instituto 140 profesores. En todo este contexto se ha celebrado el Cincuentenario del Instituto, con un amplio abanico de actos.

Ahora mismo somos conscientes de que el interés se centra en los Programas Nacionales de Formación Profesional y en el Sistema Nacional de Cualificaciones, en el que destaca la Ley Orgánica de las Cualificaciones y de la Formación Profesional. De cara al futuro la comunidad educativa sabe que debe educar y formar profesionales capaces de vivir en plenitud y competir en el exigente mercado murciano, español y europeo, bajo criterios de empleabilidad y participando de las políticas de “educación a lo largo de toda la vida”. De este proceso formamos parte a diario, plenamente ilusionados.

En fin, podemos comprobar que no es exagerado decir que nuestro Centro, antes Escuela de Trabajo, Escuela de Maestría Industrial, Instituto Politécnico y hoy Instituto de Educación Secundaria Miguel de Cervantes, ha realizado una aportación histórica al desarrollo de la Formación Profesional, en Murcia.

Referencia bibliográfica:
 Sánchez Moreno, A. Historia del Instituto de Educación Secundaria Miguel de Cervantes (1954-2004). Una aportación al desarrollo de la Formación Profesional, en Murcia. Murcia, I.E.S. Miguel de Cervantes, 2004